EL MISTERIO DE CRISTO Y SU GRACIA SOBERANA

jueves, 14 de julio de 2011

LA OFRENDA DE LA VIUDA POBRE, QUE DIO TODO LO QUE TENÍA.


!Que corazón que tenia esta mujer, así deberíamos tener nosotros el corazón para ofrendar a Dios!

Estoy seguro que no es la primera vez que escuchas esto en la iglesia sobre todo cuando llega la hora de pasar la ofrenda, cuando los pastores utilizan estos versículos para persuadir al pueblo a que debe ofrendar generosamente como esta viuda pobre, a darlo todo.

Para ello utilizan la culpabilidad y la condenación para manipular y persuadir al pueblo a que de más ofrenda, incluso se tuerce la escritura diciendo que si tu lo das todo, Dios te lo da todo a ti. Pero es un gran engaño y falsedad, una herejía una falsa enseñanza.


La escritura dice en:  

Marcos 12. 41.  que estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba como el pueblo echaba dinero en el arca, y muchos ricos echaban mucho.
Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, osea un cuadrante.

Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; porque todos han echado de lo que le sobraba; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.

Si esta viuda fue la que dispuso su corazón para dar todo hasta su sustento, ella se llevaría toda la gloria.

Por lo tanto lo que se dice en muchas congregaciones no es real, ya que no se tiene en cuenta la gracia que impulso a esta viuda,  pobre a dar todo lo que tenía. Y esta es la enseñanza que Jesús quería mostrar a sus discípulos.

La enseñanza era que mientras aquellos podían dar de lo que les sobraba hombres ricos,  y dieron mucho dinero, incluso muchos se jactaban de lo que daban, creyendo ser buenos y dadivosos con Dios. 


Pero aquella mujer pobre y viuda sin sustento lo dio todo, Jesús estaba mostrando como la gracia, en ella podía hacer esta obra de Dios, de darlo todo, y de todo corazón pensando más en Dios, que en ella misma, que en su propio sustento y  vida.

No fue ella,  la que lo dio todo, sino el Señor en ella, la gracia operando en ella, haciendo la obra. Obrando el querer como el hacer en ella. 

La gloria no es para aquella viuda, sino para Dios y su  poder.

  La gracia soberana de nuestro Dios haciendo una obra preparada de antemano, y glorificándose en el corazón de aquella mujer obrando ese milagro que no es natural en un ser humano,  entregando hasta su sustento. 





Solo Dios puede hacer eso, de darlo todo. No hay hombre en la tierra que pueda hacer esas maravillas a no ser que Dios lo haga en el y se glorifique de esa manera.

Tenemos tanto que aprender de la gracia de Dios y de dejar de darnos gloria los hombres, unos a otros, debemos aprender y escudriñar las escrituras desde estas bases, que el es el Señor y siempre en toda obra echa de corazón, es una obra de Dios y la gloria es suya.

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